¡Qué suerte tiene nuestro alumnado!

No se me ocurre otra forma más clara para poner en valor el paisaje del que nuestro alumnado puede disfrutar diariamente y las vistas que tenemos al pasar por los pasillos entre clase y clase. 

Y, claro, nuestra profesora de EPV se hace eco de esta idea, al sacar a su alumnado al aire libre, y así motivarle, para dar forma a un lienzo sobre el que plasmar ese castillo que todo lo ve, ese pantano que es fuente de vida para aves y ese horizonte que recoge amaneceres y atardeceres que alimentan nuestras retinas.